Directo desde Valdivia llega el alfajor que combina tradición sureña con un sabor que no vas a olvidar. Dos galletas suaves abrazan un relleno generoso de mermelada de frambuesa real — esa acidez justa que despierta el paladar — todo envuelto en una capa de chocolate blanco con 32% de manteca de cacao que se derrite al contacto. Artesanal, chileno y con el carácter frutal que lo hace distinto a cualquier alfajor que hayas probado. El acompañante ideal para tu break de la tarde o ese antojo dulce después del almuerzo. Búscalo en nuestras sucursales y dejá que el sur te sorprenda.